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Descripción general del servicio: La misión de un coach es ayudar a su cliente en el logro de sus objetivos. Las decisiones que hemos tomado en el pasado han determinado dónde estamos en este momento, y las decisiones que tomemos ahora determinarán hasta donde llegaremos. La esencia del modelo consiste en ayudar al cliente a darse cuenta de aspectos relevantes de la situación tratada, que le permitan llevar a cabo nuevas interpretaciones y aumentar sus posibilidades de acción. El coach facilita la acción mediante la formulación de preguntas, dando feedback descriptivo y elaborando planes de acción y compromiso. La duración de la intervención está en función de sus objetivos. Estas sesiones tienen un valor excepcional dado que representan una aproximación absolutamente individualizada a su situación personal. La misión de un coach es ayudarle a conseguir el éxito y a desarrollar todo su potencial. Usted recibe este apoyo de una persona externa, en un marco relacional absolutamente confidencial y exento de juicios y críticas. Situaciones más habituales en las que se contrata a un coach:
Estructura básica del proceso de intervención: 1) Información previa: En la primera fase, se trabaja en el conocimiento de ambas partes, identificación previa del contexto de la intervención y sondeo de las expectativas del cliente. En ocasiones las características de la demanda o la situación personal del cliente, detectadas durante esta fase, no aconsejan el coaching como el medio de intervención más adecuado, por lo que no iniciamos ningún proceso que no permita predecir un alto porcentaje de posibilidades de éxito. 2) Diseño de la intervención: En esta segunda fase, se define el marco de la intervención: objetivos, marco de éxito, calendario y duración, seguimiento, evaluaciones parciales, etc. Se recoge toda esta información en un contrato de coaching. 3) Desarrollo y seguimiento de las sesiones: Cuando la propuesta es aprobada, se inician las sesiones de coaching previstas (presenciales o no) para avanzar hacia la consecución de los objetivos. Durante el tiempo que dura el proceso se efectúa el seguimiento, atendiendo al desarrollo de las acciones sobre la base de los indicadores seleccionados. Nuestro modelo se centra en facilitar la búsqueda de recursos y en el desarrollo del potencial de la propia persona. 4) Evaluación de la intervención: En esta última fase, evaluamos el éxito de la intervención sobre la base de los objetivos prefijados. También llevamos a cabo la planificación de un posible seguimiento de los resultados a corto o medio plazo. Algunos beneficios asociados a las sesiones de coaching: Mejora de la eficacia o eficiencia: Cuando los resultados no son satisfactorios, necesitamos enriquecer nuestros modelos generando nuevas formas de pensar y actuar, que nos permitan obtener mejores resultados. En estas situaciones el apoyo directo de un coach ayuda a mejorar la eficacia. Reducción del estrés: La presión competitiva afecta al personal directivo de muy diversas maneras. Si el nivel de estrés es aceptable, suele ser activador o dinamizador del rendimiento, pero si es excesivo el efecto es contrario llegando incluso a bloquear a la persona. El estrés se genera cuando por algún motivo perdemos el control y generamos altos niveles de ansiedad. El coaching proporciona recursos y control, pone énfasis en la solución, facilitando la serenidad y la orientación a la acción. Facilita los procesos de toma de decisiones: El coaching ayuda a generar opciones y a evaluarlas adecuadamente, de este modo la toma de decisiones es más objetiva y el nivel de riesgo se reduce. Ayuda en la identificación y superación de bloqueos o limitaciones: En una relación de coaching se trabaja para identificar aquellos aspectos que bloquean el nivel de logros del cliente y que muchas veces están fuera de su conciencia. Luego se elaboran estrategias para minimizar su impacto. Puede enfocarse para equilibrar la vida profesional con la vida personal: El coaching permite trabajar en la identificación de aquellas áreas de la vida de las personas que están más desequilibradas. Luego se puede centrar en la elaboración de un plan para recuperar el equilibrio. Una cadena solamente es tan fuerte como su eslabón más débil, en este sentido, las áreas más desequilibradas en la vida de las personas suelen ser claves para determinar su nivel de logros. A modo de resumen: Las sesiones de coaching personalizadas facilitan que las personas gestionen más eficientemente sus limitaciones y consigan emprender la acción hacia sus objetivos de forma sistemática y sostenida. Esto facilita el máximo nivel de adecuación entre el problema y su solución. La total implicación del cliente en la búsqueda de recursos y en el diseño de los planes de actuación, facilita que los niveles de auto-motivación e implicación en los procesos sean excelentes. “Existe un espacio entre el estímulo y la respuesta, en el empleo de ese espacio esta la clave de nuestro éxito” |